Proyecto BIO es un taller artístico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte con temáticas ambientales y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promover en niños, jóvenes y adultos una cultura de conciencia y convivencia con la Naturaleza.



sábado, 22 de noviembre de 2014

Más de 700 chicos participaron del concurso de arte del Ecoparque de Buenos Aires



El jueves 30 de octubre se entregaron los premios a los ganadores del IX Concurso Nacional de Arte Infantil, organizado por el Ecoparque Interactivo de Buenos Aires, como parte de las celebraciones de su 126° aniversario. El concurso logró una exitosa convocatoria (¡se presentaron más de 700 dibujos!), lo que representó un desafiante trabajo para el grupo de jurados, que este año Gonzalo Álvarez tuvo el honor de volver a integrar, como en ediciones anteriores.

La temática elegida para este concurso fue "El reino del yaguareté: las selvas argentinas, su flora, su fauna y cómo cuidarlos". En total se recibieron 721 dibujos de 17 instituciones (una de ellas de la provincia de Corrientes). Además, se presentaron 33 trabajos en forma particular, y no solo de la ciudad de Buenos Aires, sino también de las provincias de Catamarca y Neuquén.

Acerca de la participación de este año, Gonzalo expresó: “Celebro con gran alegría estos grandes resultados. Todos los trabajos en su mayoría demostraron gran interés en el cuidado del yaguareté. ¡Este concurso me encanta!, pues genera en el niño una entrega diferente, un compromiso que los hace fuertes. Por eso me emociona encontrarme con tanta hermosa  producción, porque creo que a los demás seres de nuestra Madre Tierra los podemos cuidar con valores, con educación, con compromiso y con respeto… ¡Y cada dibujo respondió a esto!”

Estos son los trabajos ganadores de las distintas categorías:

  
 

 

 

 

 

 

 


En cuanto al trabajo del jurado, Gonzalo explicó: “En este caso evaluamos las emociones que los niños perciben al vincularse con el yaguareté. Desde un lugar de juego observamos múltiples situaciones en su hábitat, desde la vagancia, hasta la tristeza o el desconcierto, como intentando comunicarnos de alguna forma expresiva que necesitan de nuestra ayuda para subsistir. Eso es lo que pudimos ver, eso es lo que valoramos en esta oportunidad. Son grandes felinos solitarios que sufren las consecuencias de las malas acciones del hombre”.

El yaguareté (también conocido como “tigre criollo”) es el mayor felino de Latinoamérica, llegando a alcanzar los 140 kilos en su edad adulta. El yaguareté dejó su marca en nuestra cultura popular, convirtiéndose en el protagonista de cuentos, relatos, leyendas y coplas. En Argentina actualmente subsiste con verdadero esfuerzo en tres regiones bien definidas: la Selva Misionera, el Chaco Seco y la zona norte de la Selva de Yungas. Sin embargo, este rey felino se encuentra  en peligro de extinción, debido a la pérdida de su hábitat y la caza ilegal.

“Los trabajos por supuesto han superado nuestra expectativa, han sido más que satisfactorios –agregó Gonzalo–. Por eso esperamos que continúen participando de los próximos concursos de arte del zoo, pues unifica y crea conciencia para con el otro. Esta iniciativa del Zoo es un esfuerzo más  para elevar el compromiso y la acción participativa en niñas y niños de entre 3 y 12 años de las escuelas del país”.

Desde Proyecto Bio felicitamos a las nenas y los nenes que ganaron, como así también a todos los que participaron, porque con su arte han contribuido a valorar un poco más la biodiversidad de nuestros suelos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Arte y medioambiente en el Ecoparque Interactivo de Buenos Aires


El martes 30 de octubre se entregaron los premios del VII Concurso Nacional de Arte Infantil, organizado por el Museo de Arte Infantil y Juvenil y la Dirección de Educación Ambiental del Ecoparque Interactivo de Buenos Aires.

La fecha de la premiación coincidió con el 124º aniversario de su fundación, e incluso el clima se puso a tono, obsequiando a los presentes cielo despejado y sol tibio, después de unos cuantos días de lluvia. Estela Maris Velázquez fue la anfitriona, con su simpatía coordinó un evento distendido y familiar.



El tema de esta edición del concurso fue “El sol, el agua y los animales: problemáticas ambientales”, y muchos chicos de entre 3 y 12 años participaron en tres categorías, aportando su creatividad y enviando un claro mensaje de respeto por la biodiversidad y el medioambiente.

Gran tarea para nuestro artista plástico Gonzalo Álvarez, quién, como en ocasiones anteriores, formó parte del jurado que debió elegir a solo tres ganadores por categoría.  A su vez,  Gonzalo contó con la ayuda de Daniel Salaverría (artista plástico), Luis Seibert (licenciado en artes visuales), María Eugenia Callamullo León (profesora de dibujo y escultora) y Natalia Maruscak (asistente de la Dirección de Educación Ambiental del Ecoparque).

A continuación, los trabajos que este año obtuvieron premios y menciones (hacer clic sobre la imagen para agrandar el tamaño).






Acerca de los trabajos presentados, Gonzalo dijo: “Cada vez encontramos más entusiasmo en los trabajos realizados por los chicos. Todos merecen nuestra atención, pero tenemos que elegir y hacer hincapié en la consigna de cada año. En particular, disfruto de ver trabajos en donde los animales están animados y tienen personalidad, donde ellos mismos expresan con su postura en el dibujo una posición frente a una acción o un hecho, y a veces hasta con sus palabras propias. Y esto, en mi opinión, resulta de lo más ingenioso, pues ¿quién dijo que los animales no hablan?”.

Desde Proyecto Bio felicitamos a todos los chicos que participaron, porque cada trabajo brilló especialmente. Y agradecemos al Zoo de Buenos Aires, por haber sido capaz de sostener en el tiempo esta importante iniciativa, que es a la vez un llamado a la conciencia ambiental y un valioso espacio para que los chicos se expresen.

martes, 11 de septiembre de 2012

Volver a la inocencia

http://www.idf.org/

La inocencia de los niños es una poderosa energía que con insistencia nos impulsa a creer en un mañana siempre mejor. Es por eso que el artista Gonzalo Álvarez se encuentra trabajando desde hace unos meses en una nueva obra para Proyecto Bio, que convoca e interpela a nuestro niño interior, proponiéndonos un rito de renovación.

“Africa Savannah” es un mural de 1,30 x 1,80 metros, pleno de formas simples y colores primarios que se conjugan en armonía para darle la bienvenida a una invitada muy especial: la cebra. A través del arte de Gonzalo, este bello animal se convierte en el nexo entre la pureza de la niñez y una región en grave riesgo ambiental, como la sabana africana (ver “La gran muralla verde”, más abajo). El artista ha elegido a la cebra como especie representativa por sus comportamientos nativos, su gracia y su contextura, como así también por su fortaleza para sobrevivir durante las épocas de sequía, atravesando el desierto en busca de agua y alimento.

La cebra posee además un notable comportamiento grupal, que se pone en evidencia cuando se moviliza en manada: las rayas de su pelaje y la sincronía de sus movimientos hacen que sea muy difícil distinguir a cada animal en particular, dando vida a un único cuerpo comunitario. A través de su nueva obra, Gonzalo pretende comunicarnos este sentido de comunidad, de fraternidad (de “camaradería de conjunto”, como a él le gusta llamarlo), en sintonía con su constante interés y apoyo a las acciones humanísticas, presentes y futuras, que mejoren la calidad ambiental del planeta.

Esta es una selección de imágenes que muestran a Gonzalo Álvarez en su atellier, trabajando en "Africa Savannah":



La gran muralla verde

La Gran Muralla Verde (GMV) es una ambiciosa iniciativa de un grupo de naciones del África. Ellas propusieron en el año 2005 la plantación de árboles a lo largo de la zona del Sahel, una franja de 7.500 kilómetros que cruza el continente de este a oeste, para detener el avance de las estériles arenas del Sahara sobre la sabana africana, un peligroso proceso de desertización que podría acabar rápidamente con la flora y la fauna de la región.


De acuerdo con la publicación española GARA, las primeras especies acacias fueron plantadas en el 2008 en la República de Senegal, alcanzando una extensión de 535 kilómetros. Las parcelas plantadas están rodeadas de 5.000 kilómetros de cortafuegos destinados a impedir los incendios. No obstante, los elevados costos del proyecto impulsaron a las naciones africanas a buscar aliados en organizaciones y estados de todo el mundo, lo que complejizó y postergó el cumplimiento de sus principales metas en los plazos previstos.

A fines de agosto tuvo lugar en la ciudad de Ouagadougou (Burkina Faso) una reunión para discutir la situación de la iniciativa y para mejorar la coordinación y la armonización del proyecto. Desde Proyecto Bio deseamos que esta importante iniciativa reúna los recursos necesarios para desarrollar sus principales metas.


Que los que puedan hacer hagan

En la obra “Africa Savannah” ya se observa una primacía del color verde, que le gana al pardo amarillento característico de los paisajes arenosos de este continente. “El verde responde a la lucha contra la desertización, pero también a la necesidad constante de trabajar con el concepto de la esperanza”, explica Gonzalo Álvarez.

“La idea es que, si llegamos a tiempo, si existe verdaderamente una intervención humanitaria, si los países que pueden comprometerse económicamente lo hacen, a mediano y a largo plazo estas áreas van a tener color. Porque, en realidad, el resultado va a ser productivo para todos, para las especies en peligro de extinción, pero también para las próximas generaciones que recibirán al planeta un poco mejor. Pensemos con humildad; solo así podremos producir un cambio positivo”, concluye el artista.

En la obra también se destacan algunas flores rojas, con las que Gonzalo expresa un llamado a la conciencia, según explica en el siguiente audio:

martes, 20 de diciembre de 2011

Los futuros desafíos del medioambiente



El futuro sustentable de nuestro planeta debe comprometernos a personas, organizaciones y Gobiernos. Cada uno, con sus diferentes responsabilidades y posibilidades puede colaborar con el cambio que estamos necesitando.

En este posteo te resumimos el balance de la última cumbre de cambio climático y te recordamos algunos consejos sencillos para cuidar el medioambiente desde nuestro hogar.


Desde la cima del mundo

Días atrás finalizó la XVII Cumbre del Cambio Climático (COP17), desarrollada en la ciudad de Durban, con algunos pocos acuerdos logrados, que no alcanzaron para satisfacer las expectativas de las organizaciones ecologistas y el público en general. A continuación comentamos brevemente los principales resultados.

  • El protocolo de Kioto es el único pacto global vigente que obliga a la reducción de las emisiones de carbono (CO2) y vence el 31 de diciembre de 2012. En Durban se acordó un segundo periodo del protocolo,  que se iniciará el 1 de enero de 2013, evitando un vacío legal. No obstante, no se llegó a un acuerdo acerca de su finalización; podría ser en 2017 o en 2020.
  • El Fondo Verde para el Clima es una bolsa de 100.000 millones de dólares anuales, que a partir de 2020 aportarán los países ricos para ayudar a los países en desarrollo a financiar acciones para mitigar el impacto del cambio climático. En Durban se han aprobado los mecanismos de funcionamiento del fondo y su capitalización.
  • La hoja de ruta para un nuevo acuerdo global es una propuesta de la Unión Europea para todos los grandes emisores. De este acuerdo también participarían EE.UU. y China (responsables del 40% de las emisiones mundiales de gases contaminantes). Sin embargo, la hoja de ruta no se firmará hasta 2015 y entrará en vigor en 2020.

A pesar de estos acuerdos, las organizaciones ecologistas han calificado la cumbre como “un gran fracaso”. Estas organizaciones fundamentan su opinión en los fuertes intereses políticos y económicos que todavía tiñen las negociaciones de los países participantes, desplazando a un segundo lugar las necesidades medioambientales del planeta.

Un ejemplo es la disputa entre Estados Unidos, que aspira a que a todos los países contaminantes implementen el mismo estándar de reducciones de emisiones, y China e India, que buscan que sus economías de rápido crecimiento no se vean constreñidas.

Por otra parte, los plazos consensuados para la entrada en vigencia de los principales acuerdos son muy lejanos. Mientras tanto, Canadá, Japón y Rusia ya anunciaron su intención de no renovar Kioto, y recordemos que Estados Unidos todavía no forma parte de este protocolo.

Nosotros podemos actuar

Mientras que los líderes del mundo estiran las negociaciones sin ponerse de acuerdo, nosotros podemos involucrarnos en el aquí y ahora. En Proyecto Bio creemos que, con educación y cultura, el cambio aún es posible: cuidar lo que tenemos y crear conciencia ambiental.

Estamos convencidos de que ese cambio empieza por casa y continúa en la escuela.  Por eso, desde nuestro espacio,  te resumimos algunos consejos sencillos para vos, para que los pongas en práctica con los integrantes de tu familia. Así que, con mucho entusiasmo, ¡¡¡¡manos a la obra!!!!!


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Proyecto Bio fue distinguido por la legislatura porteña

Proyecto Bio fue declarado “de Interés Cultural, Educativo, Social y Ambiental” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El proyecto de declaración nació de la propuesta del Diputado Álvaro González, que fue tratada en la Comisión de Ecología y finalmente aprobada en el Recinto de la Legislatura de Buenos Aires, considerando que la iniciativa de Proyecto Bio responde satisfactoriamente a los requerimientos de la Ley Nº 1687, que promueve procesos orientados a la construcción de valores, conocimientos y actitudes que posibiliten formar capacidades que conduzcan hacia un desarrollo sustentable, basado en la equidad, la justicia social y el respeto por la diversidad biológica y cultural.

La Ley Nº 1687 fue sancionada el 28 de abril de 2005 y tiene por objeto la incorporación de la educación ambiental en el sistema educativo formal, no formal y mediante modos alternativos de comunicación y educación, garantizando la promoción de la educación ambiental en todas las modalidades y niveles, en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En este sentido la distinción otorgada a Proyecto Bio también reconoce los objetivos de desarrollo de una mayor conciencia ambiental en niños, jóvenes y adolescentes, respeto del patrimonio natural y cultural. Textualmente, se destaca: “en su constante labor educativa y por la inclusión social, [Proyecto Bio] apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida, y hasta ahora han participado más de 12.000 alumnos de edad escolar”.

A continuación, reproducimos una copia de la Declaración que tanta satisfacción nos brinda, y nos motiva para continuar con nuestro trabajo, por la conservación del medioambiente, a través del arte y la educación.

Declaración de interés

martes, 20 de septiembre de 2011

El artista que enseña con la ecología

Nota de la periodista Carla Báez para el diario Clarín, acerca de la historia y el trabajo del artista plástico Gonzalo Álvarez.


Gonzalo Álvarez se acercó al arte desde la infancia. Lleva adelante el Proyecto Bio, con el apoyo de Unicef. Orientado a los chicos, busca que aprendan la importancia del medio ambiente a través de la pintura y la lectura.

Todo comenzó a los seis años, cuando Gonzalo Álvarez salía de su escuela (la Número 1 de Moreno) y cruzaba a la feria de enfrente, donde sus papás tenían una pollería. “Me sentía un niño con poderes, porque hacía un dibujo y se lo cambiaba a Don Fernández, el dueño de la fiambrería de la feria, por un sándwich para la merienda”, cuenta este joven que creció en Moreno y en Haedo, y pasó algunos años de su vida en Córdoba (desde 7° grado hasta los 18).

“También me volvía loco por las galletitas con formas de animales y sus confites de colores que venían en esas latas cuadradas de chapa”, agrega Gonzalo, ya instalado en la Capital Federal, a punto de recibirse de arquitecto, y con una trayectoria artística impecable para sus 37 años.

Su abuela fue la que apuntaló su potencial y apoyó su vocación por el arte. “Me llevaron a mi primer profesor de arte –recuerda Gonzalo-. A partir de allí, los martes pasaron a ser los días más lindos de mi vida. Tenía compañeros mucho más grandes, pero yo lo disfrutaba”.


Ese fue el comienzo de una historia dedicada a la pintura, cuyo fruto más rico se cristalizó en el Proyecto Bio, del que Gonzalo es mentor y ya lleva años con el apoyo de Unicef; Fundación Vida Silvestre; Fundación Cultural Argentino Japonesa, además de varios organismos gubernamentales.

Se trata de una iniciativa que el artista comparte con niños, de entre cuatro y 18 años, de escuelas, hogares, clubes o distintas entidades. Su objetivo es variado: que los chicos puedan expresarse, dejando de lado la realidad que los aqueja, y a través de un trabajo de concientización ambiental, aprendan la importancia de cuidar los recursos naturales, los animales y las plantas.

“Mi deseo como artista –asegura- es proteger a la naturaleza en su totalidad y esplendor. Por eso quiero transmitirle a los chicos el amor por el medio ambiente, a través de la introspección y la invitación al diálogo, que se logra con las obras y el arte como disparadores”.


En total, las obras de Gonzalo usadas para este proyecto son 15, tienen un tamaño de 2 x 2 metros promedio y no se comercializan; sólo se utilizan para los talleres que ofrece en Proyecto Bio.

Esos cuadros no sólo están llenos de color, sino de un tremendo significado. Como “Amazonia”, por ejemplo, que dentro de su sentido abstracto, refleja la importancia de la mayor reserva selvática del mundo y las amenazas constantes que recibe el área por las podas indiscriminadas, entre otros factores.

“Primero hago una introducción de las obras. Llevo algunas, de acuerdo a la edad de los niños con los que tenga que trabajar. Ellos me dicen qué es lo que ven, me dan su devolución. Las obras los hacen reflexionar sobre diversos temas y hasta los docentes se emocionan de las cosas que salen”.


Las actividades también tienen lectura de cuentos y la realización de una pintura por parte de cada alumno. “Pero además de la concientización, la idea de este trabajo es que los chicos recuperen valores, aprendan a compartir y vuelvan a herramientas fundamentales como un diccionario; como les pasa cuando ven la obra con los huemules y no saben qué significa ‘huemul’. Así se enteran que es un animal nacional, del que sólo quedan 400 ejemplares”, destaca Gonzalo con entusiasmo.

No es para menos: Proyecto Bio ya recorrió muchas escuelas de la Argentina y sembró su semilla en más de 12.000 chicos.


Hacer el bien sin mirar a quién (fragmento nota diario Clarín)

lunes, 29 de agosto de 2011

Agua y vida

La calidad del agua del mundo está cada vez más amenazada por el aumento de la población, la expansión de las actividades industriales y agrícolas, y el cambio climático, que está alterando el ciclo hidrológico global.

A través del arte y la pedagogía, Proyecto Bio trabaja para concientizar a las futuras generaciones sobre estos riesgos. “Elemento vital” y “De los hielos continentales” son dos obras que integran nuestros talleres y que alertan sobre el valor de este irremplazable recurso.

En este posteo quisimos renovar nuestro compromiso con la preservación del agua y las alternativas que podrían garantizarnos un abastecimiento más sustentable.



Semana mundial del agua 2011

Acaba de concluir la Semana Mundial del Agua 2011, desarrollada del 21 al 27 de agosto en Estocolmo (Suecia). Para los que no lo saben, se trata de un encuentro que todos los años organiza el Stockholm International Water Institute (SIWI) y reúne a expertos globales, médicos, responsables políticos e innovadores empresariales, con el objetivo de desarrollar soluciones para los problemas más urgentes del planeta, relacionados con el agua.


Bajo el lema “Responder a los cambios globales: el agua en un mundo urbanizado”, las reflexiones y demandas de propuestas estuvieron concentradas en dos temas clave:

  • Mayores inversiones en infraestructura resistente a desastres.
  • Una gestión más inteligente del agua.

En la Declaración de Estocolmo los participantes y disertantes expresaron las principales demandas y medidas que los distintos niveles gubernamentales deberían gestionar con urgencia y resolver hacia el año 2020. Fundamentalmente, las metas sugeridas se concentran en incrementar un 20% la eficiencia en el desarrollo de la cadena de suministro de alimentos y reducir sus pérdidas, en el uso del agua para la agricultura, en el aprovechamiento del agua para generar energía, en la reutilización del agua y en reducir su contaminación.

Al mismo tiempo, esta declaración convoca a los líderes que participarán en la conferencia sobre desarrollo sostenible “Río +20 Summit”, organizada por las Naciones Unidas en Río de Janeiro, en junio de 2012, que se comprometan en trabajar por la provisión universal de agua potable, saneamiento adecuado y servicios modernos de energía para el año 2030.

Este video (en inglés) resume las principales conclusiones elaboradas durante los diferentes talleres:



La huella hídrica

Aunque a simple vista no podamos relacionarlos con el agua, todos los bienes y servicios que consumimos o usamos diariamente poseen una huella hídrica, que representa el volumen de agua dulce necesaria y/o empleada para su producción.

La huella hídrica se mide a través del agua consumida, evaporada o contaminada, por unidad de tiempo, y se puede calcular para individuos, familias, pueblos, ciudades o naciones. La huella hídrica sirve para tomar conciencia de nuestro consumo de agua.

Un ejemplo. ¿Cuál es la huella hídrica de una pizza? Si tenemos en cuenta una receta básica que indica 300 gramos de harina de trigo, 100 mililitros de salsa de tomate y 125 gramos de queso mozzarella, su huella hídrica nos indicará que se necesitan 1.216 litros de agua para producirla.

¿Por qué tanta? Porque el cálculo analiza el agua necesaria para producir la harina de trigo, los tomates y el queso. Por ejemplo, en la producción de la harina de trigo se necesitarían unos 288 litros de agua, para que la planta de trigo crezca y, más tarde, para producir la harina misma.

Para entender la importancia de este análisis, basta saber que el 85% de la huella hídrica mundial corresponde a los alimentos, mientras que el consumo directo de agua de un ciudadano promedio es apenas del 4,6% del total de la huella hídrica.

Te invitamos a calcular la huella hídrica de tu consumo.


Potabilizar el agua, una alternativa sustentable


En todo el mundo, son 900 millones las personas que no tienen acceso a agua potable. Entre ellas, más de 2 millones de niños mueren anualmente por ingesta de agua contaminada. La potabilización del agua se impone día a día como la esperanza del futuro.

Si bien hay muchos sistemas para limpiar el agua, nos pareció oportuno postear la iniciativa del estudiante Jonathan Liow, un reciente graduado de la Universidad Monash (Australia), que diseñó y creó un dispositivo capaz de potabilizar hasta tres litros de agua, utilizando energía solar. El sistema de “SolarBall”, tal es el nombre de su invento, es simple. El agua almacenada dentro de la esfera absorbe la luz del sol y produce vapor, separando los elementos contaminantes y condensando agua limpia, lista para ser consumida.

“Después de visitar Camboya, en 2008, y de notar la falta de una gran cantidad de productos que nosotros damos por hecho en nuestra vida cotidiana, pensé en aplicar mis conocimientos de diseño para ayudar a otros”, explica Liow. Claramente, no son necesarios complejos sistemas ni emprendimientos millonarios para trabajar por un futuro más sustentable.


Posteo relacionado: El origen del agua