Proyecto BIO es un taller plástico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte temáticas y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promulgar en niños y adolescentes una cultura de buen uso de los recursos naturales generando conciencia y empatía a los cuidados respecto del Ambiente.



lunes, 29 de agosto de 2011

Agua y vida

La calidad del agua del mundo está cada vez más amenazada por el aumento de la población, la expansión de las actividades industriales y agrícolas, y el cambio climático, que está alterando el ciclo hidrológico global.

A través del arte y la pedagogía, Proyecto Bio trabaja para concientizar a las futuras generaciones sobre estos riesgos. “Elemento vital” y “De los hielos continentales” son dos obras que integran nuestros talleres y que alertan sobre el valor de este irremplazable recurso.

En este posteo quisimos renovar nuestro compromiso con la preservación del agua y las alternativas que podrían garantizarnos un abastecimiento más sustentable.



Semana mundial del agua 2011

Acaba de concluir la Semana Mundial del Agua 2011, desarrollada del 21 al 27 de agosto en Estocolmo (Suecia). Para los que no lo saben, se trata de un encuentro que todos los años organiza el Stockholm International Water Institute (SIWI) y reúne a expertos globales, médicos, responsables políticos e innovadores empresariales, con el objetivo de desarrollar soluciones para los problemas más urgentes del planeta, relacionados con el agua.


Bajo el lema “Responder a los cambios globales: el agua en un mundo urbanizado”, las reflexiones y demandas de propuestas estuvieron concentradas en dos temas clave:

  • Mayores inversiones en infraestructura resistente a desastres.
  • Una gestión más inteligente del agua.

En la Declaración de Estocolmo los participantes y disertantes expresaron las principales demandas y medidas que los distintos niveles gubernamentales deberían gestionar con urgencia y resolver hacia el año 2020. Fundamentalmente, las metas sugeridas se concentran en incrementar un 20% la eficiencia en el desarrollo de la cadena de suministro de alimentos y reducir sus pérdidas, en el uso del agua para la agricultura, en el aprovechamiento del agua para generar energía, en la reutilización del agua y en reducir su contaminación.

Al mismo tiempo, esta declaración convoca a los líderes que participarán en la conferencia sobre desarrollo sostenible “Río +20 Summit”, organizada por las Naciones Unidas en Río de Janeiro, en junio de 2012, que se comprometan en trabajar por la provisión universal de agua potable, saneamiento adecuado y servicios modernos de energía para el año 2030.

Este video (en inglés) resume las principales conclusiones elaboradas durante los diferentes talleres:



La huella hídrica

Aunque a simple vista no podamos relacionarlos con el agua, todos los bienes y servicios que consumimos o usamos diariamente poseen una huella hídrica, que representa el volumen de agua dulce necesaria y/o empleada para su producción.

La huella hídrica se mide a través del agua consumida, evaporada o contaminada, por unidad de tiempo, y se puede calcular para individuos, familias, pueblos, ciudades o naciones. La huella hídrica sirve para tomar conciencia de nuestro consumo de agua.

Un ejemplo. ¿Cuál es la huella hídrica de una pizza? Si tenemos en cuenta una receta básica que indica 300 gramos de harina de trigo, 100 mililitros de salsa de tomate y 125 gramos de queso mozzarella, su huella hídrica nos indicará que se necesitan 1.216 litros de agua para producirla.

¿Por qué tanta? Porque el cálculo analiza el agua necesaria para producir la harina de trigo, los tomates y el queso. Por ejemplo, en la producción de la harina de trigo se necesitarían unos 288 litros de agua, para que la planta de trigo crezca y, más tarde, para producir la harina misma.

Para entender la importancia de este análisis, basta saber que el 85% de la huella hídrica mundial corresponde a los alimentos, mientras que el consumo directo de agua de un ciudadano promedio es apenas del 4,6% del total de la huella hídrica.

Te invitamos a calcular la huella hídrica de tu consumo.


Potabilizar el agua, una alternativa sustentable


En todo el mundo, son 900 millones las personas que no tienen acceso a agua potable. Entre ellas, más de 2 millones de niños mueren anualmente por ingesta de agua contaminada. La potabilización del agua se impone día a día como la esperanza del futuro.

Si bien hay muchos sistemas para limpiar el agua, nos pareció oportuno postear la iniciativa del estudiante Jonathan Liow, un reciente graduado de la Universidad Monash (Australia), que diseñó y creó un dispositivo capaz de potabilizar hasta tres litros de agua, utilizando energía solar. El sistema de “SolarBall”, tal es el nombre de su invento, es simple. El agua almacenada dentro de la esfera absorbe la luz del sol y produce vapor, separando los elementos contaminantes y condensando agua limpia, lista para ser consumida.

“Después de visitar Camboya, en 2008, y de notar la falta de una gran cantidad de productos que nosotros damos por hecho en nuestra vida cotidiana, pensé en aplicar mis conocimientos de diseño para ayudar a otros”, explica Liow. Claramente, no son necesarios complejos sistemas ni emprendimientos millonarios para trabajar por un futuro más sustentable.


Posteo relacionado: El origen del agua

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