Proyecto BIO es un taller plástico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte temáticas y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promulgar en niños y adolescentes una cultura de buen uso de los recursos naturales generando conciencia y empatía a los cuidados respecto del Ambiente.



lunes, 23 de mayo de 2011

Se estudia la distribución del Oso Andino argentino para salvar a la especie


Con el fin de preservar al Oso Andino argentino, el investigador Fernando del Moral ha desarrollado Proyecto Juco, un estudio biológico y ecológico de la especie, cuyo objetivo es relevar la distribución de los osos y comprender sus posibilidades de supervivencia.

Desde Proyecto Bio alentamos y colaboramos con la difusión de esta importante investigación, porque estamos convencidos de la necesidad de fortalecer la biodiversidad de la flora y fauna de nuestros suelos. ¿En qué condiciones heredarán las futuras generaciones nuestro planeta? La iniciativa de Fernando del Moral nos interpela acerca de nuestra interacción cotidiana con el medioambiente, de una manera bien concreta: a través del mapeo de una valiosa especie animal en riesgo.

“Proyecto Juco” se desarrolla en el noroeste argentino, específicamente en determinados puntos de las provincias de Salta y Jujuy. Esta zona se eligió por el alto nivel de conservación, la baja actividad antropogénica (tala de árboles, cría de ganado y extracción de petróleo), la altitud y la composición de la flora para la toma de muestras.

Con sistemas de posicionamiento global (GPS), los datos recolectados se sitúan geográficamente para definir la influencia de variables ambientales, como la distancia de las fuentes de agua o el tipo de vegetación. La información recolectada se agrupa en cinco categorías: huellas, rasguños, signos de alimentación, lugares de reposo y heces.



Principales amenazas para la población de osos andinos en Argentina

Explotación forestal y petrolera desordenadas, que se traducen en una fragmentación de la selva Tucumano-Oranense y en el aislamiento génico de los individuos de Argentina con los del extremo sur boliviano (Departamento de Tarija).

Degradación de grandes áreas de la cuenca alta del río Bermejo y el río Grande de Tarija (límite con Bolivia), como en las Sierras de San Antonio y las Serranías de Agüaragüe (Argentina-Bolivia), para la ampliación de la frontera pecuaria (caña de azúcar, soja transgénica, citros).

Construcción de un conjunto de represas hidroeléctricas (Las Pavas, Cambarí, Pescado, entre otras) en la cuenca alta del río Bermejo (Argentina), que representa una amenaza, latente aún, no sólo para el hábitat de la especie, sino también para otros grandes mamíferos en constante dispersión, como antas, jaguares y pumas.


Todo un símbolo

“Proyecto Juco” debe su nombre a la denominación ancestral con el que el pueblo Kolla designaba al oso andino: “Juco” (en el dialecto “runasimi”), en alusión al color pardo o rojizo que la especie presenta en algunas partes de su pelaje.

Para estos pueblos nativos de la selva Tucumano-Oranense argentina, el oso andino como especie es un elemento fuerte dentro de sus cosmovisiones, pues representa una energía sobrehumana, fuente de valor, tenacidad y optimismo.