Proyecto BIO es un taller plástico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte temáticas y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promulgar en niños y adolescentes una cultura de buen uso de los recursos naturales generando conciencia y empatía a los cuidados respecto del Ambiente.



jueves, 7 de junio de 2018

GALAPAGOS - Sanar como mensaje global




Ya pronto será el día de los Océanos, pero Gonzalo incansablemente como las mismas olas dedica su tiempo incondicional a los niños en sus charlas.

Con la obra nueva GALAPAGOS nos explica: “Marina vino a plantearnos un cambio radical de conciencia en los hábitos de consumo, con su presencia propone un dialogo de introspección para con nosotros mismos. Nos plantea la vuelta la espiritualidad, al verdadero origen del hombre” así lo expresa el artista.

POR QUÉ NACE GALÁPAGOS? Gonzalo nos dice: En el Océano Pacífico que es mayor océano de la tierra hoy existen muchas islas, entre unas 20.000 a unas 30.000... Entre las más destacadas están: Nueva Zelanda, Isla de Pascua, justamente GALÁPAGOS, Hawái, Borneo (que para mí sólo Kalimantan)... Pero la que hoy me ocupa y me preocupa es la Isla Tóxica... La llamada "Isla de la basura", que se encuentra entre las costas de EE.UU y Hawái... Una mancha gigante de plástico móvil que hoy mide unos 1,6 millones de metros cuadrados; sería el equivalente 3 veces a lo que es hoy Francia... Me preocupa porque el 84% aproximadamente de ésta isla se compone de sustancias tóxicas. Con desechos "inhumanos" flotando enteros como redes y bolsas donde quedan atrapados y se sofocan especies marinas gigantes como ballenas, delfines, lobos y tortugas... Me preocupa porque las partículas pequeñas son alimento para los peces que comemos, los mismos que componen la cadena alimentaria..."



Y nos amplia: “La contaminación por plástico es lenta y letal... Las corrientes oceánicas llamadas "giros" desmenuzan la basura por efecto Vórtice pulverizando en micro plástico y haciendo imposible su recolección..."

En la actualidad ya existen 5 “islas de basura plástica” en el planeta: dos están en el Pacífico, dos más en el Atlántico y la tercera en el Océano Índico.

¿Será entonces ya un patrón de conducta inhumano?

Toda esta basura proviene de la tierra, que es generada por la acción de las personas, de cada uno de nosotros, lo que comemos, lo que usamos, lo que consumimos.

Nuestros Océanos no son un escenario, son mucho más… son vida que recorre su interior, respetarnos también implica pensar:

¿Qué consumimos? 
¿Para qué lo consumimos?

Estamos sobreexplotando nuestros Océanos, adaptándolos para que las grandes ciudades no carezcan de nada, cuando el hombre en realidad está careciendo de todo lo esencial.

¿Qué estamos provocando con nuestros actos de ambición y egoísmo?

¿Qué es lo que no nos deja ver las consecuencias que tienen en el impacto global?

¿Cómo vamos a avanzar en el camino evolutivo?

¿A esto llamamos progreso?

¿Cuándo y cómo entonces es que vamos a cambiar la historia? 

Quizá hemos perdido la visión de conexión y a eso nos invita Marina, a inspirarnos en el retorno al origen a comprender que todo está relacionado e interconectado. A buscar el equilibrio en esa inspiración porque lo que hacemos o dejemos de hacer es lo que construiremos para el futuro.
Nuestras acciones diarias, nuestra falta de sensibilidad al deterioro de los Recursos Naturales e ignorar es parte de una grave crisis de valores colectivos en donde todo se olvida y se desecha.
Nuestra ignorancia, negligencia y necesidad de poder impactan en las condiciones físicas de nuestro entorno. Y la contaminación no es solo material.

El hiperconsumismo, la falta de satisfacción, la búsqueda de una falsa felicidad a través de lo material, lo que alimenta es nuestro ego, no nuestra alma. Consumimos productos vacíos para llenar nuestro vacío espiritual que luego descartamos, ignoramos y desechamos como si esa acción no tuviera efecto en nuestra vida.¿Cómo podemos acercarnos a la vida si estamos inmersos en un consumismo absurdo?

Todo se convierte en una felicidad paradójica y efímera, asumir esta responsabilidad es nuestra tarea de este presente, no depende de una organización ni de ningún estado, depende de nuestras acciones.
Hemos creado nuevos continentes,  continentes de basura, continentes sin contenido. El ego y la destrucción nos han llevado a creer que lo que sucede no nos va a afectar.  

Somos seres inteligentes  y eso implica hacernos responsables de esas acciones. Es tiempo de transformar e ir más allá, de formarse como ser humano, en el verdadero saber del SER, retornar al respeto, a entender los ciclos, al sostenimiento de la vida para garantizar la existencia para las nuevas generaciones.

Estamos en la semana del Ambiente, cada Día Mundial del Medio Ambiente se organiza en torno a un tema y  este año es Sin Contaminación por plástico.
En los Océanos las toneladas de plástico que se vierten amenazan la vida marina y humana, y destruye los ecosistemas naturales, una basura aparentemente invisible pero altamente nociva, que generamos entre todos.


“GALAPAGOS” nos convoca a pensar en el día a día ¿Cómo reducir la pesada carga de la contaminación en nuestra naturaleza, en nuestra vida silvestre?

Y el artista nos dice: “MARINA hace un llamamiento a la población de todo el mundo en favor de un planeta Sin contaminación por plásticos Es urgente revertir estos actos de violencia inaprensible de los humanos adultos, con actos PUROS. Mientras no se comprendan los actos egoístas globales jamás se cambiará...”

En esta nueva visión todos somos parte de la Naturaleza, de sus procesos en una gran red interconectada.

                                                      
                                                                                      Texto: Sandra E. Romero




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