Proyecto BIO es un taller artístico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte con temáticas ambientales y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promover en niños, jóvenes y adultos una cultura de conciencia y convivencia con la Naturaleza.



martes, 20 de septiembre de 2022

La unión hace la fuerza

 

Unión para decidir,

Unión para debatir,

Unión para crear conciencia y cuidar lo que es nuestro.

Si todos nos unimos fortalecemos el lado más humano de nuestro ser, porque el trabajo en equipo reconoce a cada uno con sus potencialidades, pero a su vez, reconoce a todos con sus diferencias, las cuales deben ser respetadas.

Cada palabra, cada opinión es válida y en las diferencias se generan nuevas ideas, modos de accionar, modos de valorar nuestro entorno natural.

Al trabajar en unión se refuerza la empatía, la solidaridad y la responsabilidad con uno mismo, con los demás y hacia nuestro mundo.

Así fue el nacimiento de Rocko, una ballena Franca Austral, nombre debatido y elegido por un grupo de niños de jardín de infantes. Entre los nombres surgidos por el grupo se ha podido evidenciar el gran valor hacia la figura masculina, puesto que, todos los nombres eran masculinos.

La figura masculina en los niños es muy positiva porque demuestra que su presencia y su voz son de igual importancia como la nuestra, se rompe con todo tipo de estereotipos de géneros, es decir, que ante la protección y cuidado de los océanos, ríos y bosques somos todos responsables

La educación basada en igualdad en donde se enseñe a convivir respetando las diferencias evitará todo acto de discriminación hacia los demás.

 

La unidad para ser real, debe de soportar la mayor de las tensiones sin romperse”. Mahatma Gandhi

 

Todas las voces deben ser escuchadas y para sembrar semillas de conciencia ambiental nos requiere trabajar en equipo, es por ello que niños de nivel inicial de la provincia de Entre Ríos y Buenos Aires, se unen siguiendo esta meta. El arte nos une y ojalá seamos cada vez más.




Cuento creado por los niños y Seño Mariana.

 

ROCKO UNA BALLENA AVENTURERA

 

Había una vez una ballena llamada Rocko, era el más grande de todos sus hermanos, le gustaba bailar rock y lo hacía genial sacudiendo su cola, cerca de una playa con música rockera de Argentina.

También cantaba canciones de rock cuando estaba enamorado de alguna ballena...

Rocko era muy aventurero, le encantaba nadar por mares de diferentes países. A veces nadaba cerca de las playas de Uruguay y otras veces se iba nadando tranquilo y lento hacia las playas de Chile. ¡¡Pero el agua del Océano Pacifico era muy fría!!, así que prefería más nadar por el Mar Argentino, porque el Océano Atlántico tiene aguas más cálidas.

Un día se reunió a comer con sus hermanos, mientras comían  krill y unos peces, se le metió en las barbas que cuelgan de su boca, una bolsa de nylon a su  hermana más pequeña.

Entonces Rocko le gritó: ¡Cuidado Perla! ¡¡¡Estás por comerte una bolsa de nylon y te vas a ahogar!!!

Perla sacudió su boca con rapidez y la bolsa siguió flotando por el mar...

Esto dejo muy preocupado a Rocko, por eso fue a hablar con su abuela Gina, que era una ballena  muyyyy sabia.

Abuela Gina: ¡¡Hay que hacer algo para que los hombres no tiren más basura al mar!! Nos vamos a morir si siguen tirando bolsas, botellas, latas, vasos de plástico, cigarrillos....

-dijo Rocko-

La abuela Gina, que tenía muchos años y había nadado por muchos mares del mundo le conto algo que había visto en una playa de Italia, un país que queda muy lejos de Argentina.

Rocko quedo sorprendido con la idea y pensó: ¡¡Esto hay que hacer!!

Se fue nadando a visitar a su amigo el delfín Martin que era un pez muy inteligente y le pidió que lo ayude.

El delfín Martin se puso a escribir un cartel gigante donde decía:

 

ATENCION CHICOS DE LA PLAYA  ROCKERA:

 

¡¡¡GRAN CONCURSO DE OBRAS DE ARTE CON LA BASURA DE LA PLAYA!!!

LAS  OBRAS SE EXPONDRAN EN LA CONFITERIA

PRIMER PREMIO:

UN PASEO  EN DELFIN, CERQUITA DE LA PLAYA

AYUDEN A NO CONTAMINAR  NUESTRA CASA: EL MAR

 

SALUDOS: ROCKO, LA BALLENA  FRANCA AUSTRAL Y MARTIN, EL DELFIN

 

Cuando los chicos vieron el cartel, enseguida se pusieron a juntar la basura de la playa Rockera en bolsas grandes.

Después llevaron toda la basura a la vereda de la confitería, y sobre cartones grandes empezaron a crear obras de arte  y esculturas.

Al día siguiente las pintaron con  muchos colores brillantes.

Martín y Rocko se acercaron a la playa al atardecer.... ¡¡¡había quedado súper limpia!!! Estaban  felices porque la idea de la abuela Gina había sido un éxito.

Ahora faltaba elegir el primer premio....

Después de mirar todas las obras de arte hechas con la basura de la playa, hubo una que les llamo la atención:

Tenía forma de estrella, estaba hecha con bombillas de plástico  y un CD.... De color verde, ese verde que trae esperanza y su centro era de color blanco, un blanco que irradiaba Paz....

Esa, esa, -dijo Rocko: ¡¡¡La estrella verde tendrá el primer premio!!!  Es  simple, sencilla y luminosa y nos da la esperanza que los chicos nos van a ayudar a cuidar el mar…

Al día siguiente, cada niño estaba con su obra de arte, esperando el resultado final.

Junto a la estrella, estaba María, una niña de 5 años que amaba el mar....

Entonces, Martin el delfín se acercó a María y empezó a hablarle y a hacerle seña con su cabeza para llevarla a pasear.

María corrió rápidamente y se subió al lomo del delfín, con una sonrisa tan hermosa paseó por toda la costa de playa Rockera, y Rocko estaba tan feliz que empezó a bailar rock moviendo su cola y golpeándola en el mar…

 

                                                                         Seño Virginia Monzón

                                                                         Seño Mariana Paglia


miércoles, 16 de febrero de 2022

Trashumar el camino y encontrar el destino...

 

Trashumar el espíritu.

Desafiar los límites de todo.

Más allá de la propia existencia, percibir al otro como un vínculo posible para ser feliz.

Luchar sin claudicar por lograr un ambiente más sano, más comprometido, acogedor, donde cuidar y cuidarnos es el primer paso...

Y saltar ( de alegría celebrando la vida!)

Y soltar (para evitar las cadenas con las que quieren atarnos).

Y creer (para llegar donde nadie confía que podemos llegar).

Y crear (justo ahí donde la magia aparece).

Y Volar (aprender a ver la oportunidad de ser únicos, cobijado en nuestros niños la magia de su inocencia, la pureza, el amor...)

Es posible vivenciar el arte a través de todo lo que nos rodea, si estamos dispuestos a escuchar. Y escucharnos. 

Trashumancia como camino hacia el bien común, disfrutando el recorrido con los otros.

Sólo necesitamos tomar de la mano ese niño interior. Y hacer una ronda gigante de infancias felices.

# La especie que avanza es la que se mantiene unida.

#Zarigüeyas de Chipilandia.


                                                                                   Texto: Laura Rueda ( Larissa)

                                                                            Maestra Especial de Grupo Inicial

                                                                      Centro Educativo Complementario 801

                                                                           Modalidad PC y PS - Daireaux.




ZARIGUEYAS DE CHIPILANDIA

Cuenta la historia, que existe un lugar especial llamado Chipilandia. Un mundo mágico, donde el respeto, el compañerismo y compartir, son las contraseñas para pasar por el umbral y acceder a él.

Allí conviven en total libertad y armonía todos los seres vivos y no vivos, vitales para la maravillosa existencia de la vida. Disfrutar es una realidad tangible.

Se accede por el puente “Unión”, divisando rápidamente las “Cataratas de Risas” y los “Toboganes de Entusiasmo”.

Pero no todo fue siempre así. En sus inicios, las relaciones entre sus habitantes eran hostiles y competitivas. Distaban mucho de un estado de armonía y tolerancia necesarias para brillar. Los  mensajes diarios expresaban descontento y frustración.

Hasta que sucedió.

Como sucede en las buenas historias de transformación profunda.

Y no fue el azar quien metió la cola, sino unas astutas y generosas zarigüeyas que llegaron para cambiarlo todo.

Aparecieron de la nada, con su mirada límpida, mansa, desafiante, expresando la urgencia de animar a intentarlo todo a pesar de las adversidades. Urgía el cambio. Y alguien tenía que empezar…

No fue tarea fácil.

La más pequeña, llamada Limbi, por su pelaje celeste-verdoso, fue la encargada de vigilarlo todo.  Reparaba en detalles y pedía ayuda cuando alguien estaba en apuros. En esos de los que no se puede salir sólo. La que siempre compartía los secretos que no hay que guardar, y cobijaba con amor aquellos que dan dulzura a la vida.

Lori era la mediana, de tonos rojos y rosados, dispuesta siempre a escuchar a los demás y reparar en los que lloraban,  decían comentarios feos, los que hacían sentir tristes a todos, aquellos que elegían palabras inapropiadas, ofensivas. Hacía brillar su pelaje, transmitiendo tanta energía que lo malo se volvía bueno. Y estallaban las disculpas, las risas, los intentos por remediarlo todo.

Limbi y Lori combinaban siempre sus acciones trabajando en equipo. Poco a poco, la regla “Que nadie quede fuera”, se volvió una forma de convivencia.

La mayor, llamada Pope Changuito, era tal vez la más fuerte, pues en su espíritu cobijaba a todos. Los cuidaba, los protegía con su súper poder llamado “Amor”. Se animaba a todo, y tal como hacen las de su especie, llevaba sobre sus espaldas a quienes ya no tenían fuerzas, o aún no estaban listos para emprender el viaje solos. Ese del encuentro con uno mismo, donde no se sabe bien qué hacer frente a los obstáculos.

Cuentan que esas zarigüeyas llegaron con todo su amor para salvar al mundo. Porque la magia sucedió en Chipilandia, atravesó las fronteras y se derramó de forma tan generosa, que hasta los confines de la tierra se inundaron de Paz, Tranquilidad, Color, Alegría, Libertad. Pudo ser posible cambiar. Y llegó el equilibrio.

Según dicen por ahí, esto fue posible gracias a que Gonzalo, su Maestro, les enseñó a ver todo con ojos de niño.

Y por eso sucedió.

Para reencontarnos siempre que nos volvemos a perder. Sólo hay que recordar las contraseñas y atravesar el puente…

 

                                                                         Cuento creado en el aula con los chicos...


martes, 2 de noviembre de 2021

El arte que nos transforma

 

El sábado visitamos a Gonzalo Alvarez, para conocer sus últimos trabajos de arte:  

 

-    Hola Gonzalo que alegría visitarte nuevamente. Este año has producido una enorme cantidad de obras además de continuar con los seminarios de arte y emociones que siguen transformando. Desde la última vez que nos vimos, continuaste diseñando y creando obras de arte.

 






-      Te felicito por todo, estas últimas obras son increíbles. Ahora mismo pareciera que estamos dentro de un bosque: ¿Nos contás un poco de que se tratan?

 

-       Muchas gracias. La verdad que ha sido un año muy completo. Lleno de satisfacciones. Por un lado los seminarios me permitieron llegar a más docentes y referentes de todo el país para expandir el conocimiento. Al mismo tiempo he creado nuevas obras para compartir con grandes y chicos.

 

-        ¿Cómo vivís vos esos encuentros?

 

 

-   El conectar me hace muy feliz. A pesar de la pandemia he llegado virtualmente a muchas aulas. Tanto los chicos como los adultos lo vivimos con alegría. Ese puente de conexión lo tomo con un regalo porque es un continuar.

 

-        Muchas de las obras nacen a partir de una idea o una charla conjunta. Los seminarios generan un vínculo real y excelente con las maestras, luego los chicos enseguida toman la obra y la hacen propia poniéndole nombres a los personajes nuevos o diciéndome con que colores pueden quedar mejor.

 

-       Ese intercambio de participación se transforma en acciones concretas, porque las obras empiezan a formar parte de las actividades curriculares y así todos nos enriquecemos.


-    Ser parte de muchos proyectos pedagógicos a nivel federal me resulta mágico, porque las ideas nacen de las propias maestras al conocerme.



-    Entiendo, es un trabajo conjunto que poco a poco va tomando forma. En los trabajos de los chicos se ve mucha libertad y creatividad por parte de ellos. A su vez se refleja ese acompañamiento docente. Hablame un poco de éstos cuadros de monos en la selva que estamos viendo.



-     Es una obra vertical compuesta por dos módulos. Se llama MONOS justamente, son los principales primates de la región. En Argentina tenemos 5 subespecies de monos y todos están en un grave peligro de extinción. Su hábitat se encuentra segmentado y muy acotado.


-   Con la obra intento visualizar el tema para darlos a conocer y tomar así verdadera conciencia de los ecosistemas al mostrar cómo son sus comportamientos. Antes de pintarlos y recrear una escena previamente los estudio. Luego escribo en mis redes referencias para que las maestras tengan herramientas para debatir en clases e investigar con sus alumnos.



-     Es sorprendente Gonzalo esto quería destacar hoy, todo tu trabajo es generoso. Toda tu obra tiene fundamentos, creatividad y armonía. Detrás de cada obra hay un estudio de investigación que permite que otras personas puedan adentrarse a través de tu arte a temas ambientales que quizá no conozcan o no sean tan comunes, pero vos lo haces simple.


-   Muchas gracias. Es mi manera de crear conciencia e involucrar a los demás. Las acciones planteadas llegarán en algún momento a ser parte del otro, a ser naturales. Esas semillas serán árboles.


-    Tu conclusión artística es excelente. Ahora bien: ¿Del oso y del león de bigotes que nos podes contar? ¿Ya tienen nombre?



-      El oso de anteojos se llama APU, es un oso pequeño que nos mira. Esta obra es ideal para trabajar las emociones con los chicos desde nivel inicial. Es el único oso de Sudamérica. Ucumari lo llaman también los originarios, habita en la cordillera de los Andes, en toda región Andina. Pero dado su desconocimiento y la deforestación de su hábitat está en vías de extinción.  


-        El león se llama RUGIDO. Como todo arte es una manifestación. Esta es mi manera de manifestar un enojo a temas sensibles. En el mundo hay muchas injusticias y está bien rugir muchas veces, yo canalizo pintando. Por eso me es necesario volver al origen para repensar y generar en los otros cambios profundos. Toda obra es única en sí misma y cada una nace por alguna necesidad. En este caso la injusticia. Pero su mirada es serena e invita a reflexionar.


-     Ahora bien, el león es uno de los felinos más destacados del planeta pero a su vez es el más vulnerable. Y las preguntas que me hago muchas veces no tienen respuestas. El león para muchos es un trofeo ¿El ser humano podrá abandonar su incansable egoísmo?

 


-      Tu pregunta me deja sin respuestas, la verdad es que no lo sé. En tus obras los animales nos miran, nos observan de una manera sincera y poderosa como esperando algo de nosotros. ¡Como a despertar!


-        Así es.


-        Mucho para reflexionar Gonzalo, muchas gracias.

 

jueves, 8 de julio de 2021

Re-Pensar nuestras prácticas como una rueda circular...

 

 

 “Si una rueda es circular… la educación también debe serlo. ¡Debemos estar a la altura de los niños en ronda, para escuchar sus emociones y amar sus diferencias!”

 Gonzalo Álvarez



Al enseñar, los docentes negociamos permanentemente entre lo ya dispuesto y la práctica en sí. Estas prácticas docentes son pensadas como cotidianas. Es necesario poner sobre la mesa nuestras prácticas docentes para repensarlas, meditar y reflexionar sobre las mismas. El cómo enseñamos, cómo nos vinculamos con nuestros estudiantes desde lo emocional.

En la actualidad las tecnologías de comunicación, aceleraron los procesos de estas prácticas, donde se nos pide a los maestros y profesores la exigencia en la presentación para ya mismo, aquí y ahora, y es ahí donde lo emocional comienza a evidenciarse con tensión, angustia, incertidumbre, tensando las relaciones institucionales y por efecto colateral influyendo en las aulas.

Durante esta  pandemia, evidencié un tiempo sobrecargado, que trajo aparejado el ejercicio de la no presencialidad y la utilización de las pantallas, que nos extenuaron tanto a los docentes como a los estudiantes. Y la otra variante, el período dudoso de esperar a retornar a una supuesta “normalidad”.

Siendo docentes, habitamos tiempos múltiples, tiempos desarmónicos entre el enseñar y el aprender. Ese tiempo donde los alumnos y las generaciones se encuentran en un aula. El tiempo de los espacios donde, nosotros los educadores enseñamos, nuestro propio tiempo de organización.

Como educadores tenemos que repensar, imaginar y experimentar, renovar las prácticas para mejorarlas a diario, en beneficio de toda la comunidad educativa, en especial de los niños y jóvenes, cuidando nuestra calidad de vida emocional. Es allí donde surgen preguntas, organizar benéficamente nuestros tiempos, cómo vincularnos afectivamente detrás de una pantalla con nuestros alumnos, cómo presentar los contenidos para hacerlos más atractivos, cómo edificar saberes conjuntamente en un contexto en el cual nos coloca, a los docentes en un lugar ermitaño, cómo reconvertir esa aula hibrida más saludable emocionalmente y accesible para todos.

El mundo está cambiando, con más y más conexiones diarias en todo el mundo. Nuestros niños y adolescentes están cambiando y a ritmos acelerados. Mientras que el sistema y nosotros los docentes estamos a años luz de ellos y sus necesidades.

Es vital que la educación refleje estas demandas y cambie sus paradigmas. Las infancias se encuentran dentro este mundo cambiante. De allí, que la educación, nosotros mismos debemos girar en pos de sus requerimientos próximos y vitales, que puedan replicar en sus habitad, en su cotidianidad y en sus vidas mismas.

El sistema, nosotros los adultos y más aun los que somos educadores estamos ante un gran desafío de cambio. Del cual no podemos escapar, o hacer la vista gorda. Hay mucho por pensar y hacer, donde debe haber una retroalimentación instantánea, una educación circular, una educación sostenible y sustentable, espacios de encuentro donde compartir, discutir y combatir sea necesario ofrecer, una educación donde pueda aplicarse directamente a la vida, a lo esencial.

Nos está pasando, lo sentimos, lo que debe surgir, lo que vendrá, ésta invitación a repensar nuestras prácticas docentes, cuidarnos y cuidar a nuestros niños desde su primera etapa escolar en lo más importante: “lo emocional”.

Dar valor para el futuro a cada contenido que se experimenta, a cada idea que se edifica, reutilizando una y otra vez esos saberes, no eliminarlos en residuos inútiles. Buscando un procedimiento más razonable y humano, hacer lo mejor posible, para que los beneficios lleguen a las personas, con mayor eficiencia y eficacia, teniendo también al ambiente presente. Pero si yo, docente, no me fortalezco, no podré transmitir esa esencia vital, para que la rueda gire, comience a caminar y logre avanzar, delinear la educación circular como un nuevo paradigma educativo, donde conviva el desarrollo sostenible, resiliente, circular y emocional. Reconocer y aprovechar el poder transformador que posee la educación y los seres humanos. Educación donde no existen las fronteras, de allí su circularidad.

Si parto de lo que siento emocionalmente como educadora, desde lo personal, podría significar a la educación como conexión, potencia, impulso, savia, existencia, arrojo, esfuerzo, coraje, ánimo, fuerza, carácter, atrevimiento, entusiasmo. Cualidades y sentimientos que cada uno debe traspolar a cada aula, a cada práctica, a cada alumno, animándose a transformar, transmutar lo viejo en nuevo. Y eso nos compete a cada uno, a mí, a vos, a nosotros, ese cambio que se requiere aquí y ahora, sin quejas, somos los que estamos al frente en las aulas, ante las necesidades afectivas de nuestros alumnos y es ahí donde debemos defender ante prácticas ya obsoletas la mejor manera de llevarlas a cabo. Educación circulante, como una planta recicladora de residuos, que se recicle una y otra vez, aprendizajes reutilizables, equidad, asequible para todos, menos excluyentes, se irá adquiriendo con mayor fuerza, donde posibilite resolver problemas y acciones ante una emergencia, hacerla más participativa, donde  este  caminar educativo, esta rueda, nos preocupe y ocupe sobre temas del ambiente, de la demanda de paz y justicia, el cooperativismo, la salud, necesidades de los niños y las personas con discapacidad, diferencias de género, que sea posible entregar ambientes de enseñanza seguros, no violentos, continentes y fuertes.

Educación circular que pueda ayudar a percibir mejor, en todos los niveles educativos y lógicamente en la base, los profesorados; en donde se dialogue, se trabaje en equipo, cada uno del resto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esa circularidad que nos permite   cada tanto ser aprendices permanentes como maestros transitorios.

Todo se actualiza, varía, cambia, progresa, las habilidades se entrenan en continuo. Emociones, valores, los respiro, transpiro, siento a diario, como vos, ellos son fundantes de una comunidad.

Disfruto sabiendo que aprender, de y con otros, no sólo nos engrandece en conocimientos y condiciones, sino que es una de las herramientas elementales para sentirme mejor. Más diversidad, más intercambio, más confianza y más apertura en este círculo “rueda”, habrá un mayor aprendizaje, ánimo crítico y la energía de absorberlo.

La educación circular hoy debe ser un desafío común, para obtener entre todos la educación de calidad que tanto soñamos, por eso es necesario aprender a sostenernos y trabajar en red, capacitarnos, sanar nuestras emociones y hablar con el corazón.

 

«Lo importante para mantenernos felices y saludables a lo largo de la vida es la calidad de nuestras relaciones»

 

Robert Waldinger

 

 

                                                 Texto: Alejandra Torlaschi

                                            Docente de inicial

jueves, 29 de abril de 2021

Siembra, siempre siembra, que algo bueno quedará...

 



Visitamos hace unos días a Gonzalo Alvarez en su casa-taller para conocer sus nuevos trabajos de arte:

 

Hola Gonzalo, es una alegría visitarte nuevamente. Cuanto trabajo has realizado desde que comenzó el año, cuanto arte y cuanto color: ¡Felicitaciones! ¿Cómo se llaman las obras? ¿A qué se deben?

- Hola muchas gracias. Soy feliz pintando y compartiendo.

-Eso se nota muchísimo en las producciones ¿A qué se deben?

- Empecé con Pepito la jirafa, luego vinieron Ibbar el gato andino con sus amigos para hablar de la región NOA el noroeste argentino y luego este alce azul bautizado Fausto.

 



 

Son muy originales, tienen mucha presencia.

- Muchas gracias, forman parte de la transformación educativa.

¿Cómo sería eso?

- Para crear pienso en qué mundo queremos vivir y qué nos hace falta mejorar, ya sea en la comunicación o en el saber disfrutar.

- Creo también que la educación necesita tener de alguna manera más referencia masculina desde el punto de vista pedagógico sobre todo a nivel inicial y en primera edad. De ahí es que nacen éstas obras con nuevos temas para acompañar a las maestras en su vocación y así a las familias, siempre desde el amor.

Se que el año empezó también con los seminarios arte y emociones para educadores. ¿Cómo te sentís con eso?

-Muy bien, estoy muy contento de conectar con personas de todo el país, me siento muy afortunado con eso.

- Contame de las obras nuevas.

-Él es “Pepito” una jirafa que viene a hablar de la verdadera amistad y de los valores que hacen a la convivencia. Así las seños desde nivel inicial tienen mayores herramientas creativas y pueden desarrollar sus ideas. La obra se llama UBUNTU.

- ¿Qué significa ese nombre?

- En el mundo se contradicen muchos valores y/o están dados vuelta, los adultos muchas veces dan ejemplos contrarios…

- Por eso elegí un nombre con un significado especial. UBUNTU significa: “Yo soy porque tú eres”. Es un mensaje originario del viejo continente, un mensaje para reflexionar en cómo nos relacionamos, así luego poder desarrollarlo en el aula.

-Sumado al trabajo pedagógico que venimos realizando desde el año pasado con Marta Lescano desde Fepaís en varios países de África. Considero que es posible adoptar maneras más simples de conectar con los demás a partir de las emociones. El arte es un puente para todo. Siembra, siempre siembra, que algo bueno quedará…    

- Este significado es excelente para desarrollarlo en las aulas. Su trabajo en África también es fabuloso, ¡Felicitaciones!

-Ahora, el incorporar un lenguaje visual de comunicación como en el caso de una jirafa que exprese valores y que les dé a las seños nuevas herramientas pedagógicas para llegar a sus alumnos, me parece trascendente y muy interesante:

- ¿Ponerle el nombre de “Pepito” cómo se te ocurrió?

- Pepito ya está en las aulas, eso ya me pone muy contento, me estimula a continuar y a terminarlo de pintar…

- ¡Él ya quería estar en el aula por supuesto! (risas)

-Lo del nombre es simple, se lo pregunté a Ethan un nene de 5 años al que quiero mucho. En una videollamada le pregunté qué nombre podría tener la jirafa y sin dudarlo me dijo: ¡¡¡Pepito!!! y ahí quedó…

- Me imagino que para vos debe ser muy gratificante ver los resultados y los frutos de lo que vas creando. Lo que pueden expresar los niños a través de sus emociones sobre todo ¿no?

-Si claro, los chicos son magia y su mundo es increíble para mí son una inspiración constante, solo hay que estar a su altura.

-Pepito, Momo, Pardus, Ibbar, Manolo y los demás ya hacen de las suyas en todas partes. Las seños y los chicos están felices, eso es lo que más importa.

-Lo veo en las redes, los resultados están a la vista. Lo que me llama la atención es como sucede tan rápido.

- Bueno en primer lugar escucho a las seños y me interiorizo de ellas. A través de los seminarios compartimos e intercambiamos vivencias, experiencias y emociones. Es un trabajo de respeto.

- Luego a través de las obras con los personajes recreo esa imagen paterna que tanto hace falta en la sociedad. Si educamos todos desde el amor llegamos a buen puerto.

-Los seminarios permiten una gran introspección personal. Yo puedo contarte que cambié muchas acciones, me siento en un plano mucho más consciente y eso te lo agradezco.

-Ahora bien, en estas obras observo personajes fantásticos. Me quedé pensando en lo que me dijiste recién en eso de la falta de referencia paterna en la propia infancia, es un tema que no se habla mucho o que no se es consciente del todo.  

- Es un tema profundo si…

-Pero si hablamos de tiempo de calidad, toda referencia adulta es importante. Por eso creo que no se es consciente del tiempo y del poco tiempo que se le brinda a un niño.

- También creo que la razón aún domina a la emoción y como seres racionales nos cuesta aceptar el plano emocional, cosa que no debería suceder tanto. El permitirse, es una tarea pendiente para muchas personas.

-  Comparto por completo, tu mirada pedagógica en este punto es clave. ¿Y la obra del alce color azul cómo se llama? 

- BOSQUES NÓRDICOS le puse y me aboqué a un alce.

- La especie es maravillosa, tienen una conducta pacifica que lleva a la reflexión y nos hace pensar. Si bien son salvajes y todos cuidan su territorio, son celosos de otras especies. Cuando aparece uno nuevo de los propios por ejemplo, todos lo aceptan de buen grado en la manada. Es decir, que todos reciben con deferencia y familiaridad al nuevo alce, integrándolo al grupo con amabilidad para que no se sienta solo.

- Como conozco tu pensar, creo saber dónde querés llegar con este punto. Que hay patrones instalados y ésta idea de grupo e integración con amabilidad no pasa tan seguido ¿no?

-  No, no pasa. Aún existen miedos y otras barreras que hacen que la estructura pedagógica hoy siga siendo “demasiado rígida”.

- Los patrones de desconfianza están muy marcados. Por ejemplo: Una suplente o una maestra que recién se inicia le cuesta mucho sentirse cómoda, aceptada e integrada por sus compañeras. Todo es vertical y esa adaptación puede llevar mucho tiempo.

- Estos inconvenientes suceden en la mayoría de los ámbitos laborales y son bastantes comunes.   

-Si bueno, pero acá estamos hablando de verdaderas transformaciones para la educación. El mejorar la calidad de la palabra, la forma llegar al otro, el conectar con nuestros pares y de aprovechar el tiempo también es un arte. Acciones que podemos modificar desde el ahora dependen de cada uno de nosotros.

-Planteo una educación circular, que el grupo docente de cada institución se acompañe mucho más dejando de lado diferencias, ya que somos referencia constante para nuestros alumnos.  

- Como digo siempre: No hay nada que no se pueda resolver a partir del dialogo amoroso. ¡En eso Fausto está muy de acuerdo!

- Por otro lado la obra apunta a entender desde la cosmovisión la importancia de los bosques. De cuan importantes son, no solo porque nos dan oxígeno sino porque transforman…

-Gonzalo, es un gusto realmente charlar con vos, tu mirada desde la cosmovisión es apasionante. Me voy reflexionando.

- Muchas gracias. Apunto a que el arte se disfrute y que la emocionalidad afectiva se expanda en las aulas. 

- Hasta pronto y que así sea...