Proyecto BIO es un taller plástico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte temáticas y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promulgar en niños y adolescentes una cultura de buen uso de los recursos naturales generando conciencia y empatía a los cuidados respecto del Ambiente.



miércoles, 29 de julio de 2020

"Comportamientos para imitar. Seamos como las plantas"











Obra de arte "CARNÍVORAS" 



Indiscutiblemente en la obra de arte y en la imagen, se observan plantas de la especie carnívora o insectívora, las cuales obtienen su alimento o nutrientes a través de trampas de caída, de pinzas o pelos pegajosos. Su mecanismo las ayuda a subsistir en ambientes muy hostiles o difíciles de vivir. 

Con todo lo definido no hay motivos ni duda, ya que, los seres vivos, se valen de muchas habilidades para conseguir alimentos. Pero si a todas esas habilidades o mecanismos se las trasladamos al único ser vivo racional en la tierra, el humano, la mirada cambia drásticamente. La diferencia radica en que las plantas realizan este tipo de mecanismos naturales para sobrevivir y el humano para lastimar, herir, dañar, además es consciente que lo está haciendo, pero de todas maneras continua. Cuando existe una intencionalidad en los actos, es donde debemos poner la atención, ya que, como lo hemos escuchado en los seminarios, si está doliendo o incomodando…alguien debe poner un freno y hacer notar al otro que está en un error, tanto en su conducta tóxica como en sus palabras (no confrontando de la misma forma). 

Otra particularidad para destacar de las plantas (según una investigación realizada por Científicos de la Universidad de Wake Forest (Carolina del Norte), descubrieron que las plantas sienten dolor y lo comparten. A pesar de que las plantas no tienen un sistema nervioso, éstas reaccionan a la mordida de un insecto o animal. Esa reacción tiene como función activar un sistema de “defensa”, propagar y compartir el “dolor” con otras plantas. Si a ese mecanismo de defensa lo relacionamos con la conducta humana, también generaría controversia, pero esta vez, sería positivo que haya personas que activen un cercado de defensa ante una situación de humillación, burla, sorna, discriminación. 

Esto me da la sensación de que la naturaleza siempre nos demuestra con ejemplos claros, que podemos mejorar desde las buenas intenciones y con el respeto que se merecen los demás. Pero debemos seguir trabajando en conseguir que más personas se vuelvan más sensibles y perceptivas ante dichas situaciones incómodas y lograr poner un freno para que no se siga propagando la conducta tóxica. Así mismo, es necesario saber que para que se cumpla una educación circular efectiva tiene que haber varios factores que influyen en cada niño. 

Las plantas reaccionan en cadena, cuando algo externo las invade bruscamente, resultados obtenidos de la investigación antes mencionada. Si estas mismas reacciones o alertas químicas, ante cualquier episodio sensible que observemos, las obtuvieran los adultos, sería una característica esencial para proteger al que ha sido burlado por ejemplo, ya sea, en nuestro espacio de trabajo o cualquier sitio donde estemos presentes. 

Otro dato arrojado de dichas investigaciones dice que “Las plantas son estacionarias y no pueden escapar de los herbívoros, de manera que deben responder con defensas químicas para disuadirlos y reparar el tejido dañado. Ahora bien, las plantas lo hacen para sobrevivir, se adaptan a los ambientes porque de lo contrario mueren. En cambio, los humanos si bien no pueden evitar que sucedan ciertas cosas, realizarían este acto de defensa para proteger a las próximas generaciones de abusos de todo tipo y humillaciones que algunos niños padecen y sufren, solo por la simple razón de que pueden evitarlo y transformar realidades efectivamente. 

La oportunidad está dada. La naturaleza siempre nos empuja a los lugares más necesarios para que logremos observar y aprender de ella. Siempre consigue equilibrio y armonía, a pesar del caos que nos puede rodear. La naturaleza humana, en cambio, del propio caos atrae más caos y eso lo define como especie inferior a pesar de la racionalidad que cree aplicar en cada acto. Pero sabemos que esto no es así y que el humano todavía cree estar muy elevado a cualquier especie, la avaricia de tener el control y el poder de todo ser vivo en la tierra. 

El deseo colectivo de todos los que conformamos proyecto bio-Pedagógico es que a través de los seminarios y todo lo que se construya en este espacio, como así también, con otras organizaciones que compartimos afortunadamente, animar a que haya más carnívora/os que sean puente, puedan defender y proteger a los más vulnerables…nuestra niñez. 


Gracias al artista Gonzalo Alvarez por animarnos a volar sin limites.




                                                                        Texto: María Soledad Altamirano 
                                                                                Prof. de Nivel Inicial
                                                                    Brandsen - Provincia de Buenos Aires