Proyecto BIO es un taller plástico itinerante de Educación Ambiental que apuesta a promover en la sociedad la búsqueda de un mundo con mejor calidad de vida.

Obras de arte temáticas y el dialogo con el artista se combinan en un ejercicio interactivo y didáctico, con el objetivo de promulgar en niños y adolescentes una cultura de buen uso de los recursos naturales generando conciencia y empatía a los cuidados respecto del Ambiente.



sábado, 20 de julio de 2019

Lo contrario a la extinción


Tomando unos mates amargos con Gonzalo Alvarez en su atelier, nos presentó con sencillez su nueva obra finalizada que se titula: OCEANÍA.


- Hola Gonzalo, gracias por mostrar tu arte una vez más. Tu nuevo trabajo es impactante al observarlo en colores y formas: ¿A qué se debe el nombre de ésta nueva obra y cómo podes describirla siendo que es tan diferente a las demás y a su vez tan simple?    

- Hola muchas gracias. La obra OCEANÍA sintetiza el grado de conexión que tengo con los chicos. A su vez simboliza mi templanza en el camino de transformación del como nos comunicamos y en el nuevo paradigma que planteo como artista en aporte a la educación actual. 

La relación de respeto con los chicos debe ser clara, en el trato, en el cómo y en el qué se les enseña. Y esa seguridad se ve reflejada en la obra, que cada vez es más solida. 

Todo mi trabajo se trata, ni más ni menos que de emociones. De despertar, de reencontrar y de curar emociones positivas. Y es por ello que para llegar a los más chicos, las formas y los colores de éstos animales son sinceros y francos. 

- Si, veo canguros, un koala, un pájaro raro, un ornitorrinco y el de arriba ¿Qué es?¿ Un perrito? 

- El pájaro raro (risas) es un kiwi. El kiwi es una de las aves más extravagantes de la Tierra. Habita en la isla de Nueva Zelanda que pertenece al continente de OCEANÍA y hoy lamentablemente también ésta ave está en grave riesgo de extinción. "El perrito de arriba" es mi demonio de Tasmania, que es un marsupial carnívoro que habita en el sur de Australia continental. Cada uno de ellos es único y todos componen la obra. 

- ¿Y por eso es el nombre OCEANÍA? 

- Soy un artista ambiental y toda mi obra es lo contrario a la extinción y al abandono. La educación emocional en las aulas es tan importante como urgente. Lo mismo pasa con la educación ambiental que debería estar naturalizada ya en cada aula de cada escuela del país. 

Estas especies también deben conocerse para poder conservarse. 

¡Es por eso que la conciencia en la educación es muy importante! 

OCEANÍA es un nombre muy potente, lo sé. Pero que sintetiza el grado de prioridad que le doy a un tema ambiental mientras pinto y dejo mis huellas; para que más temprano que tarde los adultos sean responsables en sus actos cotidianos y hagan lo que tengan que hacer antes que todo sea demasiado tarde, ya que las especies se extinguen vergonzosamente en cada rincón del planeta.

- ¿O sea que tus animales plasmados en tu obra hablan o se expresan?  

- Claro, es mi forma de comunicar arte ambiental, a partir de la observación y de tratar de imaginar que sienten, es todo un encuentro vivencial. 

En mis talleres de arte los niños se fortalecen en conocimiento y autoestima al potenciar su confianza desarrollando sus capacidades. El compartir temas con historias de animales diferentes y naturales de otros continentes por ejemplo los hace pensar, en sintonía con un mundo mejor y más espiritual. 

- ¿Y tenés planes futuros o alguna obra nueva?

- Sin compartir con niños no me veo y sin pintar no podría estar...(risas)